Artesanía y arte
Artesanía y arte
la revista
En el corazón de la composición, un caballo gris con reflejos nocturnos nos invita silenciosamente a atravesar este marco de flores doradas.
Orgullosamente firme, su crin azul se despliega en remolinos tempestuosos, y su paso mide el espacio con el orgullo de un conquistador.
Una silla de montar roja, ribeteada con hilo de oro, adorna suntuosamente su lomo, y Casi se puede oír el temblor de sus pompones, sus flecos, bajo la suave brisa de la estación.
Marengo... ¿Eres realmente tú, fiel corcel de Napoléon, Quién luchó una vez en Waterloo?
A su alrededor, el movimiento se vuelve ligero: una nube de mariposas lo escolta.
Estas alas coloridas son el símbolo mismo de la metamorfosis y el renacimiento.
Cuentan la historia de la nueva vida de un antiguo establo destinado a convertirse en un lugar dedicado al Arte, pero también encarnan el acto de creación, de transformación.
Orgullosamente firme, su crin azul se despliega en remolinos tempestuosos, y su paso mide el espacio con el orgullo de un conquistador.
Una silla de montar roja, ribeteada con hilo de oro, adorna suntuosamente su lomo, y Casi se puede oír el temblor de sus pompones, sus flecos, bajo la suave brisa de la estación.
Marengo... ¿Eres realmente tú, fiel corcel de Napoléon, Quién luchó una vez en Waterloo?
A su alrededor, el movimiento se vuelve ligero: una nube de mariposas lo escolta.
Estas alas coloridas son el símbolo mismo de la metamorfosis y el renacimiento.
Cuentan la historia de la nueva vida de un antiguo establo destinado a convertirse en un lugar dedicado al Arte, pero también encarnan el acto de creación, de transformación.
La mirada se desliza entonces hacia el suelo, donde la historia local cobra forma: bajo los cascos del caballo, se vislumbra la reconocible fachada de la Catedral de Chartres, mientras que las tranquilas aguas del río Eure fluyen al fondo del cuadro.
En los bordes de esta escena central, la naturaleza nos recuerda que el arte es multifacético.
Dos tipos de plantas se entrelazan, no solo para sugerir que la galería está abierta y activa en todas las estaciones, sino también para ilustrar la hermosa idea de que el arte tiene diferentes "ramas" que nos invita a explorar.
Finalmente, el cielo se abre a nuestra ambición.
Arriba, una delicada estructura, inspirada en las curvas de vidrio y acero de invernaderos como los del Grand Palais, abraza un círculo central: el planeta.
Esta es nuestra brújula, un recordatorio de nuestro firme compromiso de hacer de este lugar una encrucijada de creación, colaborando con artistas de todo el mundo.
En su obra, Adrien SOTO nos ofrece su visión poética de la Galería Cindy Lecomte.
Una visión tierna y luminosa, donde el pasado y el futuro se entrelazan.
Porque la galería del futuro es hoy un establo, y uno todavía casi puede sentir el calor del heno y el aliento de los caballos contra la piedra.
Pronto, las obras respirarán y los colores galoparán.
Y quizás esta sea la promesa del cuadro: que una sola mirada es suficiente para sentir que la historia aún late, porque si el Arte perdura, es porque sabe cómo reinventarse a sí mismo, y a nosotros con él.
Coescrito por: Rose BOUSQUET, Cindy, según el guion de Adrien
En los bordes de esta escena central, la naturaleza nos recuerda que el arte es multifacético.
Dos tipos de plantas se entrelazan, no solo para sugerir que la galería está abierta y activa en todas las estaciones, sino también para ilustrar la hermosa idea de que el arte tiene diferentes "ramas" que nos invita a explorar.
Finalmente, el cielo se abre a nuestra ambición.
Arriba, una delicada estructura, inspirada en las curvas de vidrio y acero de invernaderos como los del Grand Palais, abraza un círculo central: el planeta.
Esta es nuestra brújula, un recordatorio de nuestro firme compromiso de hacer de este lugar una encrucijada de creación, colaborando con artistas de todo el mundo.
En su obra, Adrien SOTO nos ofrece su visión poética de la Galería Cindy Lecomte.
Una visión tierna y luminosa, donde el pasado y el futuro se entrelazan.
Porque la galería del futuro es hoy un establo, y uno todavía casi puede sentir el calor del heno y el aliento de los caballos contra la piedra.
Pronto, las obras respirarán y los colores galoparán.
Y quizás esta sea la promesa del cuadro: que una sola mirada es suficiente para sentir que la historia aún late, porque si el Arte perdura, es porque sabe cómo reinventarse a sí mismo, y a nosotros con él.
Coescrito por: Rose BOUSQUET, Cindy, según el guion de Adrien
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